TURISMO ACTIVO Y CULTURAL
Descubre Valdeolea y sus alrededores. El "País Románico" te espera, y más....Menhires, castros cántabros, restos romanos, iglesias rupestres... Y una naturaleza desbordante y espectacular.
No te lo puedes perder !!
Este sería un ejemplo del programa de visitas en contratación semanal (lunes a viernes) con alojamiento incluido.
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PROGRAMA |
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| Días |
Actividades |
| 1º | Entrada, registro. Instalación y charla informativa |
| 2º,3º,4º,5º | Visita, Comida, Tarde libre. |
| 6º | Día libre. |
| 7º | Despedida. |
También se puede contratar por fines de semana o visitas sueltas, sin alojamiento. Pregunten por las distintas posibilidades. Seguro que hay una combinación adecuada a sus preferencias.
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RUTA GUIADA (ejemplo de la visita de un día y la documentación previa)
Rupestre / Megalítico
Hoy vamos a visitar dos fenómenos muy especiales dentro de las formas más ancestrales de arte que se conocen. Por una parte, una ruta con ocho menhires y por otra, dos de las más representativas iglesias rupestres de la zona.
Menhires
de Valdeolea
Estos
megalitos datan de hace aproximadamente 5.000 años
(finales
del Neolítico), cuando grupos humanos se asentaron en el curso y alrededores
del río Camesa. Se conservan ocho ejemplares y como anécdota principal, señalaremos
que pese a estar ubicados en zonas calizas están tallados en roca arenisca, por
lo que debieron ser acarreados como mínimo desde una distancia de 1 Km.
Imaginemos el esfuerzo que en aquella época supondría este desplazamiento para
la comunidad que lo realizó.
Se
alinean casi en línea recta a lo largo del valle de Valdeolea, apuntando sus
caras principales hacia el Sureste. Su orientación coincide con la derrota o
trayecto solar durante el solsticio de verano, lo cual nos hace sospechar acerca
de su relación con cultos solares, muy comunes en su época. También se
acepta la teoría de que fueran simples mojones delimitadores del territorio.
Ermitas
Rupestres
El
eremitismo de esta región se remonta a los siglos IX y X, cuando movimientos
repobladores cristianos van instalándose en el territorio que poco a poco se
recupera al invasor musulmán. Estas gentes llegan desde la costa del cantábrico,
son los llamados foramontanos, y también desde la España musulmana,
cristianos llamados mozárabes.
Con
carácter místico, bien en soledad o formando comunidades, buscan bellos y
escondidos parajes donde exista una corriente de agua y se dedican a
construcciones hipogeas, que excavan en roca arenisca del periodo Wealdense
(Cretácico inferior). Normalmente, éstas tienen en sus inmediaciones una necrópolis
de tumbas antropomorfas, también excavadas en la roca.
Sin duda, las dos ermitas que vamos a visitar, asombrarán por su tamaño, belleza y el laborioso trabajo, hecho a pico, de sus constructores.
Olleros de Pisuerga (Ermita
de los santos Justo y Pastor)
La ermita está formada por dos naves y sus correspondientes ábsides. A la derecha hay una estrecha galería utilizada como sacristía y a la izquierda una recóndita capilla mortuoria. La bóveda esta apuntada con arcos fajones y sostenida por una pilastra única en la parte del coro y tres columnas, dos de la cuales son artificiales del S. XVIII, pués las originales estaban muy deterioradas, quedando una de las primitivas
En el exterior de la ermita se sitúan dos lauras próximas, una de las cuales imita la vieira, signo de la peregrinación a Santiago, flanqueada por algunas tumbas antropomorfas excavadas en la roca.
El conjunto es de gran belleza, destacando los increíbles matices de la piedra excavada que junto con la luz del exterior, hace que prácticamente la luminosidad sea distinta cualquier día del año.
Santa María de Valverde
La ermita está excavada en una peña arenisca, encima de ella hay una espadaña románica del S. XII. La planta la forman dos naves, separadas por pilares de forma cuadrada y sus cubiertas irregulares recuerdan bóvedas de cañón.
F. Iñiguez Almech estudió la primitiva estructura, consistente en dos templos.
Uno de cabecera única al que se accede por un pequeño arco triunfal en forma de herradura, donde se observan oquedades para cortinas que buscarían la penumbra y ambiente místico propio de la liturgia mozárabe. El ábside, entre semicircular y de herradura, se comunica con la cámara yuxtapuesta del otro templo.
Este
segundo, de cabecera triple, posee nave única con tres pequeños ábsides en
arco de medio punto. La cámara central tiene una cruz griega bajo un arco
peraltado, labrada en el testero. El muro sur de la nave es de fábrica.
En el exterior encontramos, excavados en la roca, tumbas hipogeas antropomorfas y sarcófagos exentos.
Tiene la particularidad de que está abierta al culto, está muy cuidada y si a ello añadimos su belleza intrínseca, el resultado a la vista es espectacular.
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El
programa será de libre elección por parte de los contratantes, salvo
imprevistos en los lugares a visitar (obras, cierres temporales, etc.).
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Webmaster: Tatiana Marcano * Actualizada Marzo 2006